TRUENO

El Trueno gran perro de presa. Nació en Tenerife en 1994 y murió en 2010. Este perro fue criado por Álvaro,  “Alvarito” como lo conocemos los amigos.

Lo cedió a una granja de pollos para guarda. Con tres meses lo robaron. Diego lo encontró en Taco, barrio lagunero, donde lo tenían unos chiquillos en unas casetas de madera y le dijeron de dónde lo habían cogido.

El Trueno, con sólo tres meses tenía un carácter impresionante contra los perros. Los chiquillos lo soltaban con otros cachorros y el Trueno parecía que quería matarlos, muy dominante. Los de la granja lo estuvieron buscando durante algunos meses cuando se le dijo a Alvarito para que diera cuenta a sus antiguos propietarios, estos señores de la granja, pero los chiquillos le cambiaban de sitio para que no lo encontraran, y lo consiguieron.

El perro acabó en la calle muerto de hambre pulgas, garrapatas, apaleado y con quemaduras. Con ocho meses, el Trueno estaba que daba pena.

Un día de suerte para Trueno, lo vio Zamora. Lo amarró con una verga que fue lo primero que pilló,  y le llevó a casa de Diego para que le aconsejara. Cuando éste lo vió,  le dijo que se lo llevara: “Ese perro viene de buenos perros y es joven, si tiene casta se recuperará”. Así lo hizo. El perro empezó a coger peso y moral, y se fue recuperando.

Zamora lo tenía atado en una corredera detrás de su casa. Un día se escapó y mató un perro Rottweiler. La mujer le dijo que lo quitara, que ese perro estaba loco. Así que Zamora se lo dijo a Diego, y él se lo quedó.

Varias personas cuentan que por aquel entonces, peleó con un  pitbull, el mejor que había en ese entonces… el “Chocolate”. El Trueno perdió pero decían que era un gran perro, se había defendido bien, como “una bailarina” y no tenía ni un raspón por lo rápido que era.

A los dos meses Zamora le dijo a Diego si le dejaba un perro para cuidar unos cochinos y le dejó a Trueno otra vez, Zamora estaba privado, el Trueno cuidaba de miedo y no a tacaba a los cochinos, pero sí entraba a la cochinera a montarse a los cochinos… ja ja. Zamora siempre vacilaba con Diego que “iban a sacar una raza nueva de presas y el que no sirviera, ¡se lo comían!”

Cuando el perro cumplió 18 meses se le escapo y fue a casa de su suegra que vivía al lado y tenía un Rottweiler, hermano del que había matado anteriormente y a través de las rejas de la puerta le arrancó una oreja… se armó la de Dios, tubo que devolvérselo a Diego. El perro estaba en pleno apogeo. Tenía una energía imparable, se disfrutó mucho con él.

Era un multiusos, cuidaba, cazaba o traía las presas (las cobrara sin ningún tipo de adiestramiento), tenía muchísimo carácter, muy equilibrado. No conocía el miedo, ni a nada ni a nadie. Era un perro que disfrutaba en el monte o en la playa, ¡donde se pasaba horas mordiendo las olas…! Disfrutaba bastante con él, aunque también era bastante “cabroncete”: las casetas de madera le duraban dos días. Una de las veces que se escapó mató más de 30 gallinas, se peleo con un perro que al que dejó muy mal parado, y cuando Diego llego después de todo ese destrozo, ¡se estaba montando una perra! Ese perro tenia pilas por tres perros.

Como era tan nervioso, tenía una rueda de quad para morder y los bebederos de cemento, ya que rompía todo. Con ocho años  había perdido las presas y con 10 años tenía los dientes mellados. Pero aún así, en términos canarios, “jiñaba” a los perros, le cogían miedo siempre. También se probó en la manga ya siendo viejo y, según algunos como Manolito, mordía bastante fuerte, fijaba muy bien su presa.

Se empezó a cruzar tarde, ya que a Diego no le gustaba criar cachorros… pero al ver que cada vez se criaban más perros de exposición y no funcionales se puso cruzar y sacar camadas. Trueno tiene poca descendencia, pero a hay algunos hijos, y bastantes nietos que prometen.

Vivió 16 años gozando de plena de salud hasta el último momento, en el que, como anécdota podemos decir que una semana antes de su muerte, intentaba montar una perra como si tal cosa jejeje

Trueno fue un Presa invencible e irremplazable.

Un pensamiento en “TRUENO”

Deja un comentario